Fotógrafxs y proyectos.
Puede sonar un poco complejo, pero en realidad es muy sencillo: una persona dispara primero un carrete en su cámara, lo rebobina y otra persona vuelve a dispararlo; el resultado final combina imágenes de las dos exposiciones.
No sé si este va a ser un proyecto de dos años o cincuenta, si siempre va a ser analógico o ni siquiera si tiene sentido. Lo que sé es que ahora mismo no puedo parar.
¿Cómo es posible que la mayor parte de la información gráfica que tenemos sobre todo un continente no haya sido tomada por quien lo vive, lo respira, lo trabaja o lo sufre?
Crear es un lujo; cada intento de expresarme me da y me quita, me acerca y me aleja. Sobre todo cuando me pregunto si vale la pena sugerir la introspección cuando afuera el mundo es un caos, saturado de tensión y conflictos.
Desde finales del verano pasado, estoy con un proyecto fotográfico sobre La Línea de la Concepción y Gibraltar, dos territorios unidos por la geografía pero separados por la historia.
La Olympus OM-10 es la cámara que siempre recomiendo si me preguntan por una SLR para empezar en la fotografía analógica: es fidedigna, es fácil de usar, no es tan cara como algunos modelos Nikon o Canon más conocidos y ofrece muy buena calidad de imagen.
La exposición celebra el 20 aniversario de la publicación de Nice to Meet You, el emblemático fotolibro de Txema Salvans, reconocido con el premio al Mejor fotolibro del Año en PHotoEspaña del 2005.


Este proyecto nace del mero acto de crear. No hubo encargo, ni plan previo, ni expectativa de resultado. Solo la necesidad de despejar la mente y el alma a través de un gesto físico: fotografiar, intervenir, dejar que la materia hablara.