Una década de viajes con la Olympus OM-10
La Olympus OM-10 fue la primera cámara analógica que probé y sigue siendo mi cámara favorita, principalmente a la hora de viajar. Le tengo un aprecio especial porque era de mi padre y es la cámara con la cual registró toda mi infancia y la de mis hermanos. Pero no es solo por eso que me gusta tanto: es ligera para ser una SLR, su cuerpo es robusto, es intuitiva y las lentes Olympus ofrecen muy buena calidad de imagen.
Corea del Sur - Lomography Color Negative 200
Lisboa, Portugal - Lomography Color Negative 100
Vietname - Kodak Color Plus 200
Desde que me estrené en el mundo de la fotografía analógica y empecé a usarla, me acompaña en todos los viajes. Confieso que no es la única cámara que llevo cuando viajo, pero eso queda para otro artículo. Llevo más de diez años viajando con la Olympus OM-10 y, aunque después de tantos carretes revelados alguna foto no salga tan bien, siempre vuelvo del viaje con recuerdos preciosos y fotos únicas.
Camboya - Kodak Gold 200
Vigo, España - Kodak Ultramax 400
Bucareste, Rumanía - Fujifilm Fujicolor C200
Suelo usarla en el modo de prioridad de apertura y el motivo principal es porque me encanta el efecto bokeh (no puedo resistirme a una foto con un detalle en primer plano y el fondo desenfocado). Además, me permite ajustar muy bien la luz para conseguir fotos con buena exposición.
Japón - Kodak Color 200
París - Fujifilm Superia 200
Barcelona, España - Lomography Color Negative 400
Varsóvia, Polonia - Kodak Gold 200
La lente que me acompaña a todos los destinos es de 50 mm, pero si es un viaje más largo en el que sé que voy a explorar zonas de naturaleza o visitar ciudades con grandes obras arquitectónicas, llevo también conmigo una lente de 28 mm, ya que me gusta poder obtener una escena más grande en algunas situaciones. La verdad es que siempre uso lentes fijas con esta cámara, aunque me gustaría en algún momento probar una con zoom.
Laos - Fujifilm Fujicolor C200
Lituania - Fujifilm Industrial 100
Bruselas, Bélgica - Lomography Color Negative 100
Sri Lanka - Fujifilm Superia X-tra 400
Cuando visito un sitio nuevo, la mayoría de las fotos que saco son en color. Me da la sensación de poder retratar el entorno de forma más real de esta manera. He viajado algunas veces con carretes blanco y negro (principalmente si repito destino) y, en ese caso, suelo elegir siempre ISO 400, mientras que con los carretes de color viajo con varias opciones de ISO, entre 100 y 400.
Dublín, Irlanda - Lomography Color Negative 400 Black and White
Budapeste, Hungría - Lomography Color Negative 400 Black and White
La Olympus OM-10 es la cámara que siempre recomiendo si me preguntan por una SLR para empezar en la fotografía analógica: es fidedigna, es fácil de usar, no es tan cara como algunos modelos Nikon o Canon más conocidos y ofrece muy buena calidad de imagen. Y, desde mi punto de vista, tanto iniciantes como expertos puedan disfrutar de esta cámara.

