Este trabajo es un poema visual de amor y dolor, pero sobre todo, un poema que habla de realidad. De la realidad prácticamente desconocida que enfrentan más familias de las que somos conscientes.
Las fotografías de Santos muestran de manera evocadora, desgarradora y absolutamente bella su relación tanto con su hijo Michael como con su día a día.
Este libro es una montaña rusa de emociones que en cuestión de segundos te transporta del sentimiento más cálido al frío más desesperado. Es el reflejo de los sentimientos de una madre que ama, se resigna y maldice a partes iguales.