El proyecto Cartografía del EGO de Boa Mistura parte del impulso humano de dejar huella y reafirmar la propia identidad.
Inspirado en el arte urbano, un mural inicial se fragmenta en ladrillos que funcionan como unidades autónomas pero que forman parte de un conjunto mayor.
Durante su itinerancia por la Comunidad de Madrid, los fragmentos se instalan en muros de edificios abandonados, donde cada uno adquiere nuevos significados según el contexto.