La fotografía es distancia. La fotografía es metáfora. Esta exposición habla de esa distancia, pero también de los límites de lo literal, de ese juego constante entre ser fiel al mundo y el deseo de ir un poco más allá. Porque toda fotografía, incluso la más documental, guarda en sí misma una interpretación, una forma de metáfora. Quizá por eso mirar es, en el fondo, aceptar cierta incertidumbre, para quien dispara y para quien se detiene a mirar.