«Jamás una imagen puede ser enteramente diáfana sin que amenace borrarse», reflexiona María Zambrano.
En Granada, Oriente, Pablo López explora el paisaje de los Montes Orientales, donde transformación y quietud coexisten.
A través de un vínculo familiar que da el inicio al viaje, el autor observa la presencia de los árboles, piedras y muros bajo la luz: hitos inesperados cuando el pasado habla y el horizonte se disuelve en la calima.