TH Darkroom Ice-Cream Evo: China al rescate del revelado rotativo asequible

Todo empezó cuando la base del “lift” de mi venerable Jobo CPE2 se desintegró. La utilizo normalmente para revelar pequeñas cantidades, uno o dos rollos, de C-41, para un volumen mayor o para positivar RA-4 utilizo una Jobo CPP2 que funciona perfectamente. Llevo usando procesadoras Jobo desde hace muchos años, casi desde el principio, tantos que no concibo revelar color si no es con una de sus máquinas. Los precios del repuesto eran disparatados (casi 700 €) y no encontré ni uno solo de segunda mano, tan solo procesadoras completas (y no muchas) por un precio sobre los 800 euros difícil de justificar para mí. Se puede seguir usando la Jobo CPE2 sin el lift pero me resulta incómodo.

Fue buscando otras alternativas a Jobo cuando se cruzó en mi vida la procesadora china TH DARKROOM ICE-CREAM EVO que vende Reflx Lab, y de entre todas las posibilidades (AGO, Jobo Silverbase, ...) fue esta la que más me convenció. Como curiosidad, en Reflex Lab se puede encontrar una especie de Jobo CPE2 compacta también de TH llama Darkroom CPLift pero está en otro rango de precio.

Dos fotos del ICE-CREAM EVO extraídas de la web de Reflex Lab

Compacta, ligera y fácil de usar. Compatible con tanques Jobo 1500 y 2500 que tengo y tanto me gustan (1530 o 2520 lo más largo), y por un precio total con impuestos y aranceles incluidos de 182 euros sin tanque o de 238 euros incluyendo una imitación de tanque Jobo 1530.

La estructura de la máquina es una mezcla de impresión 3D con inyección de plástico de calidad aceptable, junto a unas piezas metálicas en la parte del motor. El tanque se ancla a la procesadora mediante un imán que se atornilla a su base, y para introducir la química a través del embudo, es necesario disponer de la tapa con el engranaje para lift. No hay problema si tu tapa no lo tiene, porque la caja incluye un engranaje además del imán.

Para introducir la química en el tanque, hay un embudo con posición ajustable en el ancho que entra en la boca de la tapa del tanque, y que se puede apartar para retirar la química. Dispone de un asa contigua al embudo para sujetar toda la procesadora y extraer el líquido del tanque, cosa que se hace sin esfuerzo gracias a sus 600 gramos de peso. Una vez puesto el tanque en la máquin,a no es necesario retirarlo ni tampoco parar el motor de rotación en ningún momento hasta terminar con todo el proceso de revelado. El motor de rotación del tanque dispone de selector de velocidades con interruptor desde 0 hasta 100 rpm con marcas cada 2,5 rpm.

A esto le añadí un Sous-Vide para calentar los químicos y una caja para contener todo en tinglado. El Ice-Cream Evo se puede sumergir hasta una altura de unos de seis centímetros indicada con una marca, y mi Sous-Vide debe sumergirse al menos siete centímetros en agua. Así que construí un pequeño pedestal de unos tres centímetros y medio para colocar encima la procesadora. A modo de colofón, añadí la bomba de acuario que usaba en la Jobo CPE2 en el extremo opuesto al Sous-Vide para mejorar la circulación de agua dentro de lo posible y homogeneizar la temperatura dentro de la caja.

Detalle de mi montaje para revelar C-41

Revelar con esta máquina ha sido muy cómodo y fácil, y la película no ha sufrido ninguna incidencia a mis ojos. Tenía dudas de cómo iba a ser la retirada del líquido del tanque y si iba a poner todo perdido, pero sale en un chorro bien definido que se recoge sin problemas en una probeta Jobo. He procesado C-41 a 75 rpm y el motor invierte el sentido de giro cada 13-14 segundos con una pausa de un segundo aproximadamente, muy distinto a como funciona la Jobo (invierte cada 2-3 giros sin pausa) pero esto al menos en C-41 no supone un inconveniente para el revelado.

Negativo de un rollo de Kodak Gold revelado con el ICE-CREAM EVO

La conclusión de mi experiencia es que esta compra ha sido un acierto y es justo lo que yo estaba buscando: una forma sencilla y asequible de revelar película de color en pequeñas cantidades. Para terminar, dejo unas cuantas fotos insulsas de un rollo de prueba de Kodak Gold revelado con mi nueva y flamante procesadora como muestra del resultado final.

Juan Carlos Viso

Loco con la película desde 2010, no tanto con las redes sociales.

https://www.flickr.com/photos/107444644@N02/
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