Fotógrafxs por el mundo: Célica Véliz

Célica Véliz es profesora de técnicas fotográficas del siglo XIX y algunas del XX y de fotografía experimental en Argentina.

Estudió la carrera de fotografía hace unos 15 años en Tandil y posteriormente realizó el profesorado de artes visuales, especializándose en cerámica. Durante la carrera se tocaban temas como historia de la fotografía y algunas técnicas de fotografía química, pero de una manera muy enciclopédica, con poca materia práctica. Era la época en la que el digital empezaba a ganarle terreno al analógico y la educación estaba enfocada al mundo laboral y por ende, al mundo tecnológico.

Unos años después empezó a dar cursos de laboratorio en blanco y negro y fotografía estenopeica y posteriormente, a partir de esos grupos de gente empezaron a investigar entre varias personas sobre técnicas antiguas, buscando información y compartiéndola.

A partir de 2012/2015 empezó a impartir talleres de fotografía sobre técnicas del siglo XIX y algunas del XX, pues la gente le pedía por redes sociales que explicase qué era lo que estaba haciendo.

En sus cursos se aprenden técnicas como Van Dyke Brown sobre papel, tela y madera, técnicas vegetales, papel salado, copia a la albúmina o colodión húmedo entre otros… Sus talleres tienen muy buena acogida y los componen grupos de personas muy heterogéneas que generalmente tienen conocimientos sobre laboratorio y cuarto oscuro o conocimientos en artes plásticas, por ejemplo, y que acuden a estos talleres buscando una opción más para sus trabajos personales, como experiencia puntual o por curiosidad.

Célica está interesada en saber cómo se pueden utilizar estas técnicas antiguas hoy en día, como herramienta extra además del rescate histórico.

“La intención es fundamental para discernir entre imagen y fotografía”, nos dice cuando le preguntamos sobre el auge de la fotografía hoy en día y sobre la cultura fotográfica en Argentina.

En Argentina cuentan con un proveedor desde 2015 de kits de procesos alternativos llamado Artchemie y anterior a él, la manera que tenían de conseguir los químicos era comprando los productos sueltos en las tiendas, aunque ahora hay una gran escasez.

La película y papeles lo obtienen por importación de América del norte y Europa o haciendo encargos a gente que sale del país. Además, en Buenos Aires existe la tienda C41, donde trabajan con la empresa Lomography y siempre tienen carretes; aún así nota la escasez y poca variedad de material. La empresa Romek siempre le parece una buena alternativa para comprar reveladores, por ejemplo.

Los pedidos online quedan descartados por el problema de aduanas, el alto coste y el largo tiempo de espera.

La escasez de material y el aumento de precios está directamente asociado al aumento del consumo por gente nueva en el mundo de la fotografía analógica. En este punto coincidimos en que estamos en un posible punto de inflexión donde hay gente que abandonará la fotografía por una cuestión económica y por otra parte, gente que se adaptará a trabajar de otras maneras para poder seguir fotografiando. Además cree mucho en la hibridación analógico/digital, por lo que las opciones son múltiples.

Algo preocupante cuando hablamos de químicos y sobretodo de técnicas antiguas es el impacto medioambiental que genera.

Queda en responsabilidad de cada usuarix cómo tratar los químicos a nivel medioambiental.

De manera individual no hay puntos municipales donde llevar los residuos y mucha gente opta por evaporarlos en camas de arena o piedras o bien juntan bidones y bidones…  Célica por ejemplo dejó de hacer goma bicromatada, una técnica de copias que usa bicromato de potasio el cual deja un residuo, el cromo, que no puede desecharse por cañerías ni por cursos de agua. El kit que compra viene con un reductor de manera que cuando acabas de lavar las copias, ese agua se trata para poder desecharla sin que sea contaminante. Mucha gente ni siquiera sabía que era tóxica.

En laboratorios grandes si está regulado lo que se puede verter y lo que no; de hecho, cuando la única fotografía que se hacía era la química, siempre se recuperaba la plata, también de las placas radiológicas.

A nivel personal ha realizado series como “El cuerpo roto” o “Las vías de escape”, proyectos altamente interesantes que podéis visitar en http://celicaveliz.tumblr.com/

Además podéis seguir el trabajo de Célica en otras redes como Facebook o Instagram.

Con esta entrevista vemos cómo la fotografía no es sólo cámaras y carretes y que hay mucha gente interesada en técnicas alternativas que forman parte de la historia de la fotografía, nos ayudan a ampliar conocimientos sobre procesos y participan en el desarrollo nuestra creatividad.

Si quieres saber un poco más sobre estas técnicas te invitamos a conocer la oferta de cursos de Célica, tanto en versión presencial como online, incluido el que realiza en AGORA, la escuela de experimentación del Experimental Photofestival.

Y tú, cuéntanos, ¿realizas alguna de estas técnicas? ¿te gustaría aprender? ¿con qué limitaciones te encuentras? ¿crees que en España están igual de extendidas estas técnicas como en América hispanohablante?

Gloria Planells

Una aficionada curiosa que sabe poco de muchas cosas.

Gestionando la producción de Disparafilm.

https://www.instagram.com/glowing.art/
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