Dirty Little Zine: una herramienta gratis para crear fotozines en formato mini
Probablemente hayas hojeado más de un fotozine al visitar tu tienda de fotografía favorita, pero ¿alguna vez te has planteado crear uno con tus propias fotografías? Si la respuesta es sí, esta herramienta te va a interesar.
¿Qué es un fotozine?
Un fotozine es un pequeño libro o folleto compuesto por imágenes que normalmente conforman una narrativa o un concepto.
Si eres un fotógrafo profesional, el principal motivo para crear un fotozine probablemente sea divulgar tu trabajo, vender tus fotografías o crear un soporte físico para un proyecto específico. Sin embargo, el objetivo de crear un fotozine no tiene por qué ser estrictamente profesional.
¿Cómo funciona la herramienta Dirty Little Zine?
Diseñada por el fotógrafo mexicano Rick Vega, Dirty Little Zine es una página web gratis que permite crear fotozines en formato mini. La idea surgió porque Rick buscaba una forma rápida y sencilla de tener sus fotografías analógicas en un formato físico, evitando procesos demasiado elaborados.
Además de ser gratis, no hace falta registrarse ni crear una cuenta. El proceso de montar el fotozine es sencillo e intuitivo, ya que la idea es conseguir algo minimalista y de rápida creación. Aun así, se puede elegir entre 3 tamaños (carta, A4 y A3) y algunos elementos son personalizables, como el tipo de letra en la portada y la orientación/tamaño de las fotografías. Cada página puede llevar hasta 2 fotografías y se puede añadir también texto.
Una vez terminado el diseño del fotozine, se genera un archivo PDF para imprimir. En la misma página web hay indicaciones sobre cómo doblar la hoja de papel de forma correcta.
Y, si te apetece compartir tu fotozine con otros usuarios, la página web cuenta con una zona comunitaria donde los fotógrafos suben sus creaciones, la cual puede también servir de inspiración.
Para probar la herramienta, creé dos fotozines de mis últimos viajes. El proceso es, como comenté anteriormente, muy sencillo. Tardé menos de 10 minutos en crear uno. Además, el tamaño es muy práctico; es como un pequeño librito que cabe en la palma de la mano.
A mi parecer, es un formato muy versátil. Lo puedes usar como Rick, simplemente para tener tus fotografías en formato físico. Pero también puedes, por ejemplo, crear un pequeño portfolio de tu trabajo, imprimir miniálbumes familiares o crear un regalo original para los invitados de un evento.
Aunque no sea una herramienta muy avanzada, es una alternativa creativa para tener nuestras fotografías en formato físico. ¿Te animas a probarla y crear pequeños fotozines con tus fotografías?

