Dando alas a la creatividad con la técnica film soup

¿Qué es un film soup?

El film soup (traducido literalmente como sopa de película) es un proceso o técnica de fotografía analógica en la que se sumerge un carrete en una mezcla de ingredientes que van a intervenir en la película, transformando los colores y creando diferentes efectos en las fotografías. 

Esta técnica se puede aplicar después de exponer un carrete o antes de dispararlo (hay incluso quien lo hace después de revelarlo). El proceso que detallaré en este artículo se ha aplicado después de disparar el carrete y antes de revelarlo.

¿Cómo hacer un film soup?

Es muy sencillo: disparamos un carrete, elegimos una mezcla de ingredientes para sumergirlo y esperamos pacientemente para ver los resultados al revelarlo.

Lo primero que debemos tener en mente es que, al ser un proceso en el que tenemos poco control, los resultados no van a ser consistentes y debemos mantener una mentalidad abierta. No vamos a obtener dos fotografías con el mismo efecto.

Otro punto a tener en cuenta es que, aunque se pueda usar un carrete de blanco y negro con esta técnica, no se verá el resultado de la misma forma que si usamos uno de color, ya que los efectos de los ingredientes producen principalmente alteraciones en los colores cromáticos.

Para los más atrevidos que busquen resultados todavía más creativos, se puede hacer film soup con un carrete experimental, como los Lomochrome o el Harman Azure, así como usar dobles exposiciones o hacerlo sobre un carrete de un film swap.

¿Pero qué hay que hacer exactamente?

1. Disparar un carrete por completo. Si es posible, al rebobinarlo, dejamos la parte inicial de la película fuera para que la mezcla adhiera mejor.

2. Elegir los ingredientes a usar.

3. Sumergir el carrete en esos ingredientes. Es importante elegir un recipiente (idealmente un bote o tarro) en el que el líquido cubra por completo el carrete para que la mezcla actúe en la totalidad del carrete y es aconsejable que tenga tapa, para que podamos cerrarlo y agitar la mezcla de forma que esta se impregne bien en la película.

a) Agitar con cuidado (garantizar que el recipiente está bien cerrado para que no salga el líquido) durante 10-15 minutos para que los ingredientes entren bien en el carrete.

b) Dejar el carrete sumergido el tiempo que queramos. Cuanto más tiempo esté sumergido, más acentuados serán los resultados.

4. Enjuagar: Pasar el carrete por agua fría (o agitarlo en agua fría dentro de un recipiente con tapa) y después dejarlo 15-30 minutos sumergido en agua también fría para ayudar a eliminar cualquier resto de residuos.

5. Secar: Dejar 1-2 semanas totalmente sumergido en arroz. Es muy importante que la película esté completamente seca antes de revelar.

Hay dos factores cruciales en el proceso y que, al mismo tiempo, nos pueden ayudar a “controlar” un poco el resultado:

  • El tiempo que dejamos el carrete sumergido en la mezcla o por cuánto tiempo agitamos: cuanto más tiempo dejemos el carrete en la mezcla y cuanto más lo agitemos para que la mezcla se impregne, más intenso será el efecto. En el caso de ingredientes más fuertes o ácidos, hay que tener cuidado con el tiempo, ya que, si el carrete queda demasiado tiempo sumergido, puede llegar a destruirse la película (sí, me ha pasado).

  • La temperatura de la mezcla: el agua caliente acelera el proceso y acentúa los resultados.

Trucos y consejos

  • No hace falta comprar ingredientes específicos para hacer un film soup. Seguro que ya tendrás por casa ingredientes que puedas usar.

  • Distintas películas tienen distintos resultados, por lo que puede que veas online una receta con un tipo de resultados en película Kodak y, si la pruebas en película Fujifilm, te saldrá diferente.

  • Es aconsejable usar agua caliente en la mezcla, ya que el agua fría tiene muy poco impacto en la película. No hace falta usar agua hirviendo, pero debería estar bastante caliente.

  • Tened mucho cuidado con los ingredientes más fuertes y que pueden crear una reacción química al mezclarlos con otros ingredientes; incluso se puede llegar a destruir la película. Se recomienda usar guantes, por precaución.

  • No todos los laboratorios de revelado procesan películas que hayan pasado por un proceso de film soup, ya que el carrete puede contener restos de ingredientes que afectan a los químicos del proceso de revelado y puede dañar otros carretes revelados con esos mismos químicos. Pregunta en tu laboratorio de confianza si lo hacen y, al entregar tus carretes, avísales. 

Recetas y resultados

Había visto varias publicaciones de film soup en redes sociales con resultados muy sorprendentes y creativos, pero me daba miedo hacer algo mal que afectase de manera negativa al resultado (teniendo ya en cuenta el carácter experimental del proceso). Cuando por fin me decidí a probarlo, estas fueron las recetas que usé y sus resultados.

  • Té caliente y sal

- Cámara: Pentax Espio 80

- Carrete: Kodak ColorPlus 200

- Duración de la sumersión: 6 horas, agitando cada hora

La sal produjo puntitos azules y el té causó un ligero oscurecimiento respecto a los colores originales de la película. En algunas fotografías se formaron manchas rojas con un efecto parecido a los light leaks y en otras se crearon patrones ondulados de colores fuertes.

Disparé el carrete en días nublados y en una cámara point and shoot, por lo que las fotografías originariamente ya no tenían mucha luz y, como el té oscureció los colores, salieron oscuras y se perdió un poco el contraste.

  • Agua caliente, Fairy, zumo de limón y vino tinto

- Cámara: Pentax MG

- Carrete: Kodak ColorPlus 200

- Duración de la sumersión: 1 hora, agitando cada 15 minutos

La acidez del limón se refleja en manchas azules muy marcadas; el vino tinto dio tonos rosa a la película y la oscureció ligeramente. Algunas fotografías casi parecen tener un filtro amarillo.

  • Agua caliente y bicarbonato de sodio

- Cámara: Olympus Mju III 120

- Carrete: Kodak Gold 200

- Duración de la sumersión: 5 horas, agitando cada hora

El bicarbonato de sodio es un ingrediente potente y se nota en los efectos muy fuertes que  produjo. En algunas fotografías, hay incluso pequeñas partes de la película destruidas. Lo curioso es que un mismo ingrediente haya creado manchas de colores tan distintos, que van del amarillo al morado/azul. Entiendo que si hubiera dejado el carrete sumergido menos tiempo, hubiera obtenido un efecto marcado, pero no tan extremo.

  • Agua caliente, vinagre y sal

- Cámara: Olympus OM-10

- Carrete: Ilford IlfoColor 400 Vintage Tone

- Duración de la sumersión: 2 horas, agitando cada 15 minutos

Aunque el vinagre sea un ingrediente fuerte, los resultados de esta mezcla fueron muy sutiles, a lo mejor porque el carrete se caracteriza ya por tonos poco saturados y cálidos. El vinagre parece haber desaturado todavía más los colores y creó puntos amarillos en algunas fotografías.

Inspiración y recursos

Existen muchos recursos online sobre este proceso, desde vídeos de YouTube a reels en Instagram. En Instagram, te aconsejo seguir a estas tres fotógrafas que experimentan mucho con esta técnica: @kateh00k, @analoguedreamer y @julieguertin.

Por otro lado, si no te atreves a hacerlo por tu cuenta, te dejo una alternativa: el proyecto Hanalogital vende carretes con este proceso ya aplicado y que se disparan normalmente en una cámara analógica.

Si has escuchado hablar de esta técnica y también tienes curiosidad en explorarla, ¡te animo a probarla y a hacer tus propias experiencias!

Rita Santos

Siempre tengo una cámara analógica en el bolso y un viaje reservado. Me encanta probar cámaras de segunda mano y disparar nuevos carretes.

Siguiente
Siguiente

¿Qué tal responde una Agfapan 25 caducada más de treinta años?