Fotografiar el eclipse con Antonio del Solar
Autoría video y texto: Aruca Felgueroso Huici y Carles Tarancon Melià
Como aquellos marineros que encontraban aventura en el periódico; me presenté voluntario tras ver la publicación de alguien que pudiera hablar en Disparafilm sobre el Eclipse. Y no siempre es saber, si no saber quien sabe. Y sabía que ese era Antonio del Solar.
Sin aviso, nos presentamos en su taller, y le propusimos grabar una charla, una pequeña entrevista donde nos explicara un poco de todo lo que sabe sobre astrofotografía.
Antonio y su pasión por la fotografía astronómica
Antonio es un astrofotógrafo veterano con un profundo bagaje persiguiendo fenómenos celestes por todo el mundo. En su historial, destacan expediciones para capturar eclipses en Zambia (donde presenció una totalidad de 3 minutos y 29 segundos con una corona solar muy irregular) y en Libia (con un eclipse de casi 3 minutos y 40 segundos con corona de alas de mariposa). Recientemente, pasó 8 días en Egipto recorriendo Abu Simbel y Luxor, donde llegó a disparar unas 8.000 fotografías combinando tanto digital como negativo.
Es un fotógrafo que exprime sus equipos al máximo; un claro ejemplo es su inseparable Nikon S6, que pudiendo usar alguno de sus grandes equipos, saca siempre que el tiempo lo permite. Una cámara con 14 años de trote a sus espaldas y más de 400.000 disparos directos al sol. Para el próximo evento, Antonio buscará el horizonte más limpio posible desde una antigua torre vigía a 1.300 metros de altitud en la provincia de Guadalajara.
Técnica fotográfica: Parámetros, precauciones y trucos
Fotografiar el sol requiere una disciplina écnica rigurosa. Estos son los parámetros y consejos fundamentales que señala:
El filtro es innegociable: Solo se debe usar polímero negro (que bloquea la luz visible, UV, infrarrojos y gamma). Siempre debe ir colocado en la parte frontal del objetivo. Colocarlo en el ocular (detrás) hace efecto lupa, derritiendo el material y quemando el ojo y el equipo. Nada de cristales de soldador ni DVDs. K&F Concept vende este.
Focales recomendadas: Lo ideal para mantener un buen equilibrio es usar teleobjetivos de entre 300mm y 500mm. Bajar de ahí hace que el disco solar sea minúsculo, y subir a los 2.000mm mucha precisión, conocimiento y grandes equipos.
Estabilidad absoluta: A tantos aumentos, la más mínima trepidación arruina la foto. Hay que usar trípodes pesados o monturas con motores de seguimiento. Incluso apretar un cable disparador puede introducir vibraciones, por lo que es preferible disparar en ráfaga (en digital) o configurar el equipo para no tener que tocarlo bruscamente.
Gestión de la luz en la totalidad: Justo en el momento del eclipse total, hay que retirar el filtro frontal. En ese instante, la luz cae en picado y es necesario aumentar drásticamente el tiempo de exposición. Para captar la corona solar en película, Antonio advierte que pueden hacer falta exposiciones de hasta 8 segundos.
El truco del cartón: En lugar de comprar caros filtros de gran diámetro, se pueden adquirir unas gafas de eclipse certificadas, sacrificar el polímero y pegarlo en el centro de un cartón rígido hecho a medida para tapar la lente frontal. Al final, el sol ocupa un espacio minúsculo en el encuadre.
La anatomía del eclipse: fases, vistas y entorno
El eclipse no es solo oscuridad; es un evento con una coreografía muy marcada y un impacto directo en el entorno:
Progresión visual: El espectáculo sigue este orden: primero aparecen las "perlas de Baily", luego el destello del "anillo de diamantes", seguido por la inmensa corona solar. Al terminar la totalidad, el proceso se repite a la inversa.
Protuberancias: Debido a que el sol se encuentra en un pico de actividad de su ciclo de 11 años, es muy probable que se vean protuberancias solares (fulguraciones rojizas) asomando por detrás del disco negro de la luna.
El ambiente: No se hace completamente de noche, pero la luz adquiere un tono extraño. Las sombras de los objetos, especialmente las que se filtran a través de las hojas de los árboles, multiplican el efecto y proyectan pequeños eclipses en el suelo.
Duración y ubicación: El proceso completo durará unos 90 minutos, pero la totalidad será fugaz. Viéndolo desde ubicaciones insulares, el sol estará bajísimo (a unos 5 grados sobre el mar) y la oscuridad total apenas durará 1 minuto y 30 segundos.
Fotos por Antonio del Solar.
Conclusión y consejo vital
Fotografiar un evento astronómico de este calibre es un reto donde no hay margen para la improvisación: hay que llevar todos los parámetros estudiados desde casa y el equipo sólidamente preparado. Es el tiempo que más rápido pasa para un fotógrafo.
El gran consejo: Por encima de todo, cuídate los ojos. Un sensor quemado tiene reemplazo; tu vista, no. Las precauciones con la mirada son críticas. De hecho, ante la brevedad extrema de la totalidad (apenas un minuto y medio), la recomendación más honesta de Antonio es olvidar las cámaras, dejar de lado la presión de sacar la foto perfecta, y simplemente dedicar ese instante a disfrutar del mayor espectáculo de la naturaleza con tus propios ojos.
Autoría video y texto: Aruca Felgueroso Huici y Carles Tarancon Melià
Cuéntanos, ¿qué tienes planeado para el eclipse? ¿Lo vas a fotografiar? ¿Desde dónde?

