Día Mundial de la Fotografía Estenopeica: “Tienes que participar”

Narni, localidad italiana de la provincia de Terni, región de Umbría. Allí se celebra Narnimmaginaria, Festival di Fotografia Stenopeica. Este año, con el lema Still moving, Un Tempo Altro. Y tuve la suerte de que una de mis fotos participara en el Circuit Off.

Todo empezó con un mensaje en Instagram de mi amiga fotógrafa Marvi Hetzer. “Tienes que participar”, me escribió.

Busqué “Narni” en el mapa y toda la información que pude.

Para participar en la convocatoria, envié cinco fotos junto a un pequeño texto con los datos que pedían. Y a esperar. Esto fue en enero, y hasta la semana antes de la inauguración del festival el día 28 de marzo, estuve dudando si ir o no ir... Ir o no ir...

Ir o no ir... Me decía constantemente a mí misma. Mis amigas insistían en que debía ir, que era una gran oportunidad para conocer a gente nueva, apasionada y loca como yo por la fotografía estenopeica y, por supuesto, seguir buscándome a mí misma en lugares hermosos como Narni.

Y así fue...

Una semana antes, decidí por fin sacar el billete de avión que me llevaría a Roma Fiumicino, y de allí a Roma Termini, donde cogería un tren hasta la estación de Narni, un autobús que me llevaría hasta dos ascensores cremallera para llegar al mismísimo centro.

Ya tenía el billete, me faltaba el hotel.
Roberto, el presidente de la asociación Sator, organizadores del festival, me recomendó el Hotel Dei Priori en pleno centro; allí me instalé las dos noches de mi viaje relámpago.

De nuevo, volaba sobre las nubes tras mi fotografía.

Llegué el viernes a mediodía, me sentí extraña, sola. Pero fuerte para afrontar lo desconocido lejos de casa y de mi zona de confort. La fotografía estenopeica me acompaña desde hace unos cuantos años; ella me llevó hasta Milán y ahora a Narni, así que, con mi camarita viajera en el bolsillo del pantalón, paseé por toda Narni, un pueblo medieval precioso. Como estar en un cuento.

El sábado fue la inauguración de la muestra en el Complesso di San Domenico y en el Complesso de Beata Lucia. Ahí estaba mi foto, en el Circuito Off. Fue un día intenso y lleno de fotografía.
El domingo inicié a pie la marcha contraria de descenso. Bajé por esas calles estrechas, empinadas y con la calzada de adoquines que dificultan el paso pero que son bellísimas. A medida que iba bajando me despedía de Narni y de mis amigos estenopeicos.

Fue una maravilla que pienso repetir el próximo año… ¡A ver si me seleccionan otra foto!

La foto seleccionada fue hecha en Barcelona, al lado de la Sagrada Familia, en la parada del autobús mientras esperaba que llegara. Saqué mi camarita del bolsillo, la apoyé en un árbol y zas... Dejé a la vista el estenopo por donde pasaría la luz y la magia plasmando en el papelito todo lo que veíamos delante de nosotras y que descubriría al llegar a casa al momento de revelarla. En ella se mezcla la naturaleza de los árboles de la ciudad y, camuflada entre ellos, la Sagrada Familia; quizás, si no os digo nada, no la llegáis a ver, pero ahí está, en una ciudad que se va transformando a un ritmo muy rápido y diferente al mío.

Yo busco la calma y la contemplación, por eso amo la fotografía estenopeica.

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Positivando la foto del Intercambio… a todo color!